Estado actual del camino al río Sella en Sotu Deu, Parres. Asociación vecinal.
La verdad y el camino
Gonzalo Barrena.
Cuatro meses después del cierre, los vecinos de Sotu y todos los que pasean por la orilla izquierda del Río Sella continúan sin poder bajar a la ribera por el camino de toda la vida.
La indignación de los vecinos es general pero su comportamiento continúa siendo ejemplar. En las redes sociales y medios, se intenta extender la idea de un acoso que jamás ha existido. Al contrario, y como pudo comprobarse en las reuniones públicas compartidas con los nuevos propietarios, el comportamiento de los vecinos siempre ha sido intachable. El colectivo vecinal se ha limitado exclusivamente a defenderse de una injusticia: quitarle a todo un pueblo el camino del que se valió históricamente, y que está respaldado por tres informes de la Consejería de Medio Rural, no es admisible, y una pérdida de posesión pública jamás puede ser el resultado de una «obra menor».
En el pueblo, desde el principio, todos hemos tendido la mano a los nuevos vecinos y, con seguridad, se la tenderemos de nuevo cuando se restablezca la justicia, una justicia interrumpida principalmente por una solicitud de cierre indebidamente documentada, acompañada por decisiones muy discutibles en la Concejalía de Urbanismo. No hay otra realidad que ésa ni otro tono vecinal que el señalado en este humilde artículo, pues el pueblo de Sotu siempre ha sido abierto y apacible.
Y falta a la verdad quien atribuye a sus vecinos la inquina que nunca existió.